Ten en cuenta lo siguiente: para hacer una buena venta necesitas información y esta información debe ser de calidad.
Estudia con mucha atención la información que requieres para hacer un buen negocio. Pregunta las respuestas que quieres escuchar y haz preguntas interesantes, preguntas con las que puedes entender mucho mejor el funcionamiento de la empresa de tu cliente.
Existe un debate de si las preguntas abiertas funcionan mejor o si las cerradas son más convenientes. En mi experiencia las dos funcionan bien siempre y cuando las sepas utilizar adecuadamente.
Lo que es más efectivo es hacer preguntas que me den una dirección positiva de la necesidad del cliente, una respuesta positiva (realmente evito hacer preguntas que me den respuestas negativas) y también hago preguntas relacionadas con el pago. Si no hay pago no hay venta.